Ten paciencia. A mí también me cuesta moverla en parado, cuando sea más viejo y torpe, cogeré una más ligera. Pero luego en marcha, me encuentro muy seguro con ella. Y no mido mucho más que tú. Eso lo compensa todo. La sonrisa que se te pone cuando aceleras en una salida de curva o...
Muy agusto la kedada y la compañía. Y lo de que llovería y no poder hacer la ruta, tampoco vino mal porque así hicimos ruta turística por la ciudad, por cierto con un guía espectacular.