Ah, quizás me olvidaba del argumento más importante, en casa es más fácil de venderle la idea de una moto práctica para ciudad que de otro tipo

este punto es muy relevante!
Lo bueno es que cuando se acostumbren a verte por ahí con el casco, la chaqueta y el resto de equipación, les resultará muy natural una posible transición a otra moto en el futuro.
En el grupo de 125 que estuve hubo varios casos así, ¿sabes lo que hacían? se traían a las novias/mujeres de ruta, les hacían experimentar una gran seguridad y cuidado cuando iban de paquete y poco a poco bajaban la guardia...
Además en algún caso dejarle la moto a la pareja y enseñarle a llevarla y lo práctico que es acababa con dos motos en el garaje. Estrategia a largo plazo. Además no necesariamente tienen que ser dos scooter, tiene mucho más sentido (por ejemplo) una scooter 125 y una de marchas 125, si recorres el camino largo. La costumbre, la seguridad y el cuidado que perciban en casa tiene recompensa.